UDE presenta mañana un vídeo que responsabiliza a la izquierda del deterioro de la educación
¿Por qué fracasan los estudiantes españoles? La Unión Democrática de Estudiantes (UDE), presentará mañana 21 de febrero, a las 12.00 h., en el Aula Magna de la Universidad San Pablo-CEU (c/ Julián Romea, 23), el vídeo Por un sistema educativo nuevo, que explica el fracaso escolar en España, señala a los responsables políticos y propone alternativas al modelo educativo actual.
El vídeo, cuyo guión ha sido elaborado por el Presidente de UDE, Álvaro Vermoet, señala a las ideologías y doctrinas culpables del fracaso escolar en España y reivindica una reforma en profundidad del sistema educativo. Se propone la vuelta al mérito, al esfuerzo, a la autoridad y a la disciplina en contraposición a la pedagogía y al igualitarismo impuestos en el sistema educativo desde hace tres décadas.
El vídeo de UDE exige una ruptura radical con el actual sistema educativo, influido por la pedagogía moderna, el nacionalismo y el igualitarismo, y pide un «cambio político» que permita devolver a la educación española los valores del esfuerzo, el trabajo, el mérito y la autoridad del profesor.
Al acto asistirán estudiantes de distintos niveles y centros educativos, representantes de la comunidad educativa y dirigentes políticos.
Conocí a Santiago Abascal hace ya más de un año en un viaje que realizamos al País Vasco para hacerle una entrevista desde el Distrito de Salamanca. No fue elegido por casualidad para ser el protagonista de dicha entrevista, sino que lo hicimos por considerarle un ejemplo político y moral para todos los jóvenes que habían decidido formarse en esto de la política y, en definitiva, para todos los españoles. Santiago Abascal es, sin lugar a la más mínima duda, un referente en la lucha contra el terrorismo, en la defensa de la nación española y de las libertades en el País Vasco, un patrón de lucha que ha plantado cara a encapuchados y terroristas desde que le tocó nacer vasco pero también profundamente patriótico. Desde aquel primer encuentro, hemos mantenido unas estrechas relaciones tanto en temas del Partido como en temas de la Fundación DENAES, esa magnífica iniciativa que nació ante los ataques que nuestra Nación viene sufriendo no sólo por el nacionalismo y separatismo sino también por el PSOE, y de la que él es Presidente.
El catorce de junio de 2003 fue agredido, junto con Carlos Urquijo, en la constitución del Ayuntamiento de Llodio por veintitrés criminales que, una vez más, potenciaron con su violencia la siempre valentía de Santiago, que se mantuvo incólume en sus principios y en la defensa de los valores constitucionales por los que siempre ha luchado. En referencia a aquella agresión que sufrió, hoy me he despertado con una sonrisa cuando he leído que se imputará por terrorismo a los simpatizantes de HB y Batasuna-ETA que agredieron a Santiago Abascal y a Carlos Urquijo. Después de cinco años desde aquella dramática escena, la Fiscalía ha tomado una decisión inédita en España, pues se trata de la primera vez en nuestra historia que estas agresiones van a ser tratadas como un delito de terrorismo.
Desde aquí, mi más profundo abrazo para Santi y la sensación de alegría compartida que seguro tenemos todos después de leer esta noticia.
Hablaba con un amigo que está estudiando en la Universidad de Santiago de Compostela. Me narraba las agresiones que había sufrido allí María San Gil unos días atrás, allá cuando las tensiones y dramatismos del Gobierno de Rodríguez Zapatero todavía no se habían hecho públicas a través de un antojadizo y alborotador micrófono mal apagado.
- Nunca había contemplado nada parecido -me decía mi inocente amigo.
- Tienes suerte, porque aquí en Barcelona esas agresiones están prácticamente a la orden del día -le respondía mientras recorría los escasos metros que me distanciaban de mi universidad.
- No comprendo cómo puedes seguir estudiando allí. ¿Estás decidido a terminar tu licenciatura? Recuerda que la brisa del Atlántico, las voces apagadas que llegan a las costas gallegas desde el litoral americano, los susurros de una mar enfurecida, te siguen esperando aquí.
- Terminaré Derecho me cueste lo que me cueste… Espera…
Un compañero de clase salió corriendo, golpeándome en el pecho y haciendo que se me cortara la llamada. Tan siquiera tuvo la deferencia de excusarse, sino que, por el contrario, masculló palabras ininteligibles en un catalán enfurecido y encrespado. Algo me decía que las cosas no marchaban bien…
Recogí el teléfono móvil del suelo, lo recompuse sin demasiada atención y cogí aire como todas aquellas mañanas en las que las noches anteriores habían estado marcadas por declaraciones de uno u otro partido, por encendidos debates televisivos o por algún acontecimiento lo suficientemente señalado como para propiciar los más coléricos estallidos de violencia de los grupos de jóvenes independentistas que invadían la universidad de fondo a fondo. Eran mañanas de nudos en el estómago, de continuas presencias invisibles tras mis pasos, de miradas amenazantes desde la distancia, de empujones y de bruscos silencios que anunciaban estruendos peores. Así, pasados un par de minutos, comprobé para mi desolación que aquella mañana iba a desembocar en un nuevo episodio de violencia y terrorismo.
Esta vez la increpada y despreciablemente atacada era Dolores Nadal, cabeza de lista del Partido Popular por Barcelona, otra valiente mujer cuya mayor fechoría era la de adentrarse en un mundo universitario consumido por el revanchismo político y la violencia separatista, infestado por los verdugos de la libertad y por las sanguinarias hienas que troceaban los restos de un castellano en proceso de descomposición.
Decidí marcharme de allí con la seguridad, más cierta que unos minutos atrás, de que terminaría mi licenciatura me costara lo que me costara, con la seguridad de que aquella pandilla de liberticidas no conseguirían arrebatarme mis proyectos de futuro. De esta forma, saqué del bolsillo mi teléfono móvil, en el que todavía quedaban las magulladuras de una estrepitosa caída, y llamé de nuevo a mi amigo para despedirme de él en condiciones.
- Siento lo que ha pasado antes -le expliqué-, pero los jóvenes terroristas han vuelto a actuar…
Se quedó en silencio durante unos instantes.
- ¿Qué ha ocurrido? -acertó a decir.
- Ha ocurrido, querido amigo, lo que lleva ocurriendo durante muchos años. Pero, después de esto, el salado sabor de las olas de mi Galicia tendrá que esperar una temporada más. Hay mucho que hacer en Cataluña, mucho por lo que luchar…