Ya estaban creando un cartel -cómo todas sus producciones, lleno de odio y tópicos- para asustar a la peña. Al margen de que nadie hace caso ya a ese tipo de campañas tan pueriles, qué fácil ha sido darle la vuelta a su mezquina iniciativa:

Visto en Mi País dormido.
Escrito por Pablo Rodrigo 


