Todos recordamos aquella conversación que tuvo Iñaki Gabilondo con Jose Luis Rodríguez Zapatero, tras su intervención en el “Telediario de opinión” de Cuatro, en el que hablaban de lo mucho que les convenía la tensión (a ambos) para ganar las elecciones…
Pues bien, el 9 de Marzo ha pasado ya, el Partido Socialista ha ganado las elecciones y, aún así, ha decidido seguir con la táctica que tan buen resultado le ha dado. ¿Cómo se explica si no el espectáculo que estamos viviendo estos días entre CIU, PNV y PSOE; y, más concretamente, entre Durán i Lleida, Josu Erkoreka y José Bono?
El PSOE necesita el apoyo de los nacionalistas para conformar la mesa del Congreso y para sentar a Bono en la presidencia, así que Durán y Josu saben que tienen la sartén por el mango a la hora de pedir, como mínimo, un respresentante suyo en esa mesa. Hasta ahí todo normal, pero… ¿qué pasa si durante estas negociaciones se intercambian descalificativos entre ambas partes? Que tenemos la crispación tan ansiada por el Presidente del Gobierno, una crispación que desvía la atención de lo verdaderamente importante (un nuevo intento de diálogo con ETA y un Ministro de Justicia que está consiguiendo que algunas sedes judiciales se encuentren ya en una situación de “caos total”). Y es que no nos podemos olvidar que entre cabestros anda el juego…
El pasado domingo fue un día muy duro, lo fue para todos y cada uno de los que esperabamos que fuera el día que por fin iba a comenzar un nuevo rumbo para España, para todos los que habíamos puesto nuestra ilusión en que iba a ser el día que por fin los españoles dijeramos que no nos ha gustado su política de estos 4 años a José Luis Rodriguez Zapatero e ibamos a cambiar a un presidente más serio y más eficaz ,…pero el mazazo fue tremendo y los españoles han preferido que Zapatero renueve su cargo y vuelva a ser nuestro presidente. Es el resultado de las urnas y aunque a muchos no nos guste debemos aceptarlo, conocer la labor que nos encomiendan los votantes, lo que esperan de nosotros y desempeñarlo lo mejor posible para en las próximas elecciones volver a contar con su confianza y aumentarla si es posible.
Como ha dicho nuestro presidente sólo podemos desear lo mejor a Zapatero que será lo mejor para España.
Sin embargo no podemos caer en el derrotismo, existen conclusiones positivas que no se ven en el momento y aunque todos deseabamos y esperabamos otro resultado hay que analizarlo con tiempo, con calma y con perspectiva: los resultados son francamente buenos, en algunas comunidades como Madrid, Valencia y Murcia no son buenos son sencillamente espectaculares y lo son con la participación más alta registrada en toda España, sin duda un buen trabajo del PP de estas Comunidades.
También un sensacional trabajo el de Javier Arenas y el PP de Andalucía cuya subida en votos y porcentaje ha sido espectacular en una comunidad donde la labor de comunicación y el trabajo del PP son muchas veces silenciados y el llegar a la gente especialmente dificil.
Yo quería que estas elecciones las ganara el Partido Popular y las ha perdido, aunque sea subiendo en votos y escaños. El PSOE ha crecido menos, absorbiendo todo el voto radical e independentista (véase el trasvase de votos del PNV, de ERC o de IU) sin por ello perder el voto socialista tradicional, en los núcleos obreros y, a nivel general, en las regiones económicamente más atrasadas, donde gobierna con un apoyo mediático hegemónico, véase Andalucía.
El PP gana donde gobierna, lo que demuestra que su gestión es la única forma que tiene de comunicarse, nada nuevo. Hace falta una renovación, por tanto, no de la ideología del PP (la libertad económica y la idea de España son lo que han fortalecido su base electoral) sino de personas, palabras y formas. Irónicamente, y como dice José María Marco, ha faltado un liderazgo nacional, que logre en toda España los votos que tiene el PP en Madrid y en Valencia. Buen ejemplo de lo que hace falta es Esperanza Aguirre, liberal y españolista como Rajoy pero que consigue ser más cercana y con una gestión sólida y brillante.
Desde la perspectiva de la balcanización de España, es negativa la victoria del PSOE, más negativa aún considerando que pactará con los nacionalistas (creo yo que incluso aunque el PP se ofrezca a votarle la investidura a Zapatero) y preocupante desde una idea nacional que el PSOE tenga el voto independentista y logre preservar la mayoría de izquierdas de 2004. Obviando el origen de los nuevos votos, se puede afirmar que los dos partidos nacionales han crecido y que los nacionalistas han decrecido, una afirmación que aunque cierta ignora que el PSOE es hoy una coalición de electores que no responde a ese calificativo de “nacional” porque no parece ser una exigencia de sus votantes en las distintas regiones de España.
Termino este análisis con Rosa Díez. La alegría de esta noche electoral, como lo fueron C’s en las autonómicas catalanas (¡toma 3, TV3!). Fui a oírla en la UAM no hace mucho y me impresionó su capacidad de convicción con ese discurso vibrante de regeneración democrática. No la voté, soy militante del Partido Popular, pero no me hubiera sentido más feliz si la hubiera votado al verla y oirla en su discurso de victoria. Tan sólo se me plantea una cuestión: si, con sus trescientos mil votos, UPyD ha ganado al PNV, ¿es normal que tenga un escaño frente a los seis de los nacionalistas vascos? ¡Vamos, pregunto! Si no fuera así, tal vez entonces habría ganado simplemente la izquierda. Pero no es así, y lo que ha ganado es el intento de Zapatero de apoyarse a la vez en la izquierda y en los nacionalistas, dentro de su base electoral, lo que le permite gobernar aunque el PP gane el centro como ha hecho estas elecciones, y desarrollar un proyecto puramente nacionalista encubierto por todas sus televisiones.
El gran reto ahora es que el PP pueda seguir creciendo en defensa de España y de la libertad, que UPyD se haga oír en su discurso regeneracionista y que, entre todos, dentro de cuatro años, logremos dinamitar esa inestable y contradictoria afluencia de votos nacionalistas y de izquierdas. Pese a la derrota de hoy, creo que el PP irá por buen camino si mantiene un discurso nacional y busca el voto de quienes siendo socialistas creen en España por encima de todo.
El terrorismo, ETA, se ha vuelto a presentar a las elecciones, ha querido formar parte de la campaña, entrar con fuerza y en la recta final, ser decisivo. Privarnos de terminar con normalidad una campaña electoral, ¿tratando de influir?, ¿sabiendo que esto es posible en España?
Esperemos que no, que el terrorismo nunca influya en el poder de la democracia, que no influya en el poder y el valor de un voto, en la grandeza de elegir libre y con convencimiento a los que consideramos los más adecuados para representarnos políticamente en los próximos años.
Lo ha hecho con un tremendo coste, quitandóle la vida a una persona, privando de toda libertad a una persona, ha entrado con todas sus fuerzas y mostrando su verdadera y más cruel cara, esta vez no lo ha hecho mediante listas electorales y democráticas mitad legales mitad ilegales. Esta vez lo ha hecho con tiros en la nuca, matando, tras la negociación, vuelta a las viejas costumbres.
El domingo todos a votar contra el terrorismo y el lunes todos a exigir y pedir al Gobierno que resulte de las elecciones que luche con todas sus fuerzas frente al terrorismo, que lo haga con todo el peso de la Ley y de la justicia y que los asesinos sean condenados siempre y nunca protagonistas de la vida política y social de nuestro país.
Ha sido Isaías, ha sido un exconcejal socialista pero podíamos haber sido cualquiera.
Mi condena a los terroristas y mi más sincera condolencia a la familia.
Cuando defendemos que cualquier padre pueda escolarizar a su hijo para que aprenda castellano en Cataluña, los de ERC y PSOE nos llaman anti catalanes. Cuando denunciamos que el PSOE del talántico Zapatero junto con ERC multa a los empresarios catalanes por rotular en castellano, nos llaman anti catalanes (incluso si eres del LLobregat, surrealista).
Pero yo, centralista opresor, y residente en Madrid, deseo contaros un secreto, lo que soy es profundamente anti valenciano. Sí, sí, no puede ser que Mariano Rajoy acuda a la capital del Turia y abarrote como hizo esta plaza de toros:
Impresionante. ¡Pero qué envidia me dan los compañeros valencianos! Venganza, venganza, esta noche a las nueve no podemos ser menos los de Madrid. Hay que abarrotar el Madrid Arena de la Casa de Campo, cabemos 12.000 personas que representarán la esperanza de esos casi 10 millones de españoles que votarán al PP el domingo, así que a demostrar que también aquí hay muchas ideas claras y corazón.
Por si andas despistado… A las nueve de la noche es el mitin Cierre de Campaña, visitando esta web te indica cómo llegar si no acudes con el autobús de tu sede, y luego dicen que fiesta en el Café de los artistas. Pues qué se le va a hacer, panem et cicenses, la primera juerga de la campaña electoral.
Los asesores del Sr. Rodríguez le dijeron ‘Jose Luís, di propuestas, que es lo que nos faltó en el último debate’. ‘¿Cuáles?’ – replicó el Sr. Rodríguez – ‘Aquí tienes’, y le mostraron una lista de propuestas que ya hizo en el anterior programa electoral, adornadas con algunas de cosechas propias, e incluso, con algunas calcadas a las que hace ahora el Partido Popular, sobre todo en materia de educación. Ahora el Sr. Rodríguez habla de respeto en las aulas y de mérito. ¿Cómo? ¿Permitiendo que los alumnos pasen de curso con cuatro asignaturas pendientes del curso anterior? Me da que no.
Sin más dilación, comentemos las perlas del Presidente del Gobierno pronunciadas durante el debate, por orden de “ocurrencia”:
‘Podemos superar la desaceleración económica que sufrimos en este momento’. ¿Sin hacer nada?
‘Hemos visto en estos cuatro años un país unido contra el terrorismo’. Sin comentarios.
‘Siempre he evitado el insulto’. Suponiendo que fuese cierto, no le ha hecho falta. Bastaba con soltar a Rubalcaba, al Sr. González llamando imbécil a Rajoy o a los de la Plataforma de Apoyo a Zapatero tachándonos de ‘turba mentirosa y estúpida’.
“Guarderías en las empresas cuando lo pidan seis o más empleados”. La medida suena utópica, pero lo que debemos preguntarnos es, ¿pero con qué dinero piensa pagar esto?
‘Utilizaron el terrorismo para hacer oposición al Gobierno’. Lo cual no es cierto, pero siempre será mejor que utilizarlo para hacer oposición a las víctimas.
‘La política lingüística en España es la misma que hace cuatro años’. Si, calcada. Por eso ahora se multa en territorio nacional por rotular en español y antes no, ¿verdad?
‘Hemos potenciado la lectura’. Y por eso estamos por encima del puesto 30 en comprensión lectora, siendo la octava potencia mundial.
‘Reforzaremos la autoridad de los profesores’. Aquí es cuando se ha puesto a copiar el programa del Partido Popular. Ahora es cuando busca una educación de calidad, basada en el mérito, en la mayor inversión para becas, enseñanza bilingüe, etc. Desde luego mérito no es dejar pasar de curso con cuatro suspensos y tampoco de esta forma se consigue respetar a un profesor si suspendiendo su asignatura se consigue promocionar.
‘Hemos puesto en marcha las ayudas para el alquiler’. Como apunte que en Madrid se han solicitado decenas de miles, de las cuales ninguna se ha aprobado. Sí, ninguna. Uno de los mayores timos de este Gobierno junto con las ayudas a la dependencia, en donde pagan las comunidades autónomas mientras que el tanto se lo apunta el Gobierno central.
En definitiva, el Sr. Rodríguez ha intentado quitarse de encima la losa de la mentira y ha vuelto a endosarse otra mayor si cabe. Se ha visto superado por un rival mucho más contundente, que no ha faltado a la verdad, que ha sabido demostrar a los españoles que es la persona idónea para dirigir una nave que zozobra por la división y la crispación, y que, además, se ha llevado de nuevo el debate. A raíz de esto veremos encuestas de muchos signos. La mayoría no querrán ver lo evidente, pero la verdadera encuesta se producirá el 9 de marzo. No digo que la situación sea igual que la del año 2000, cuando la mayoría absoluta, por supuesto, pero, ¿os acordáis de qué decían las encuestas previas?
Andalucía puede pasar de ocupar la cola del ranking de comunidades en educación, empleo y sanidad a transformarse en una comunidad locomotora como lo son la Comunidad de Madrid o la Comunidad Valenciana.
Javier Arenas puede dar a la sociedad andaluza el cambio de mentalidad y salto necesario para pasar de ser una sociedad dependiente a ser una sociedad emprendedora y más libre y como consecuencia más próspera.
Andalucía representa hoy mucho para España pero sin duda puede ser mucho más, debe aspirar a ser mucho más. Una comunidad como la andaluza es imprescindible que juegue en la primera división nacional.
Es necesario un gran esfuerzo por parte de los andaluces para este cambio de mentalidad como el que exige el paso de la infancia a la madurez o como exige el querer pasar de solo escuchar y aprender a querer hablar y enseñar.