Decepcionado por la derrota, satisfecho e ilusionado por los resultados.

El pasado domingo fue un día muy duro, lo fue para todos y cada uno de los que esperabamos que fuera el día que por fin iba a comenzar un nuevo rumbo para España, para todos los que habíamos puesto nuestra ilusión en que iba a ser el día que por fin los españoles dijeramos que no nos ha gustado su política de estos 4 años a José Luis Rodriguez Zapatero e ibamos a cambiar a un presidente más serio y más eficaz ,…pero el mazazo fue tremendo y los españoles han preferido que Zapatero renueve su cargo y vuelva a ser nuestro presidente. Es el resultado de las urnas y aunque a muchos no nos guste debemos aceptarlo, conocer la labor que nos encomiendan los votantes, lo que esperan de nosotros y desempeñarlo lo mejor posible para en las próximas elecciones volver a contar con su confianza y aumentarla si es posible.

Como ha dicho nuestro presidente sólo podemos  desear lo mejor a Zapatero que será lo mejor para España.

Sin embargo no podemos caer en el derrotismo, existen conclusiones positivas que no se ven en el momento y aunque todos deseabamos y esperabamos otro resultado hay que analizarlo con tiempo, con calma y con perspectiva: los resultados son francamente buenos, en algunas comunidades como Madrid, Valencia y Murcia no son buenos son sencillamente espectaculares y lo son con la participación más alta registrada en toda España, sin duda un buen trabajo del PP de estas Comunidades.

También un sensacional trabajo el de Javier Arenas y el PP de Andalucía cuya subida en votos y porcentaje ha sido espectacular en una comunidad donde la labor de comunicación y el trabajo del PP son muchas veces silenciados y el llegar a la gente especialmente dificil.

5 comentarios para “Decepcionado por la derrota, satisfecho e ilusionado por los resultados.”

  1. JRM Dice:

    Haces un análisis bastante constructivo del resultado electoral, he de darte la enhorabuena, porque es éste el punto de vista que hace que los grupos políticos crezcan, y lo hagan para bien.

    Sólo una discrepancia, que me parece que mancha un poco el resto. Calificar de “súbditos” a los ciudadanos andaluces que apoyan al PSOE es ofensivo con ellos, pues con esa palabra, ninguneas su capacidad de decisión de la opción política más adecuada. Al igual que los ciudadanos de Madrid que apoyan al PP (el PSOE ya ni se acuerda de la última vez que ganó aquí) no son “súbditos” de nadie, sino que elección tras elección juzgan las opciones que se les presentan y eligen la que consideran mejor (y opinan que es el PP la mejor), en Andalucía, los ciudadanos, elección tras elección hacen lo propio y eligen a quien eligen. Respetad la opinión de la gente (sea cual sea) y acercáos a la calle a convencer a los ciudadanos: así mejoraréis vuestros resultados, y serviréis mejor a la ciudadanía, que es al final el ánimo de vuestro partido, seguro.

    Un saludo.

  2. Álvaro Rico Dice:

    Muchas gracias por leernos y por enriquecernos con tu cometario y tu tiempo.

    Tomo nota de tus elogios y tus críticas. Siento el comentario poco elegante y reitero mi ánimo de no ofender a ningun ciudadano por su condicón ni por su opción política,simplemente trataba de hacer crítica política aunque puedo no haber sido acertado al elegir las palabras.

    Yo también espero de mi partido y por mi parte trato de hacerlo el acercarnos mucho a la gente y conocer sus verdaderas necesidades e inquietudes y el respetar sus opiniones y pensamientos los compartamos o no y no tratar de imponernos a nadie.

  3. JRM Dice:

    Hola Álvaro:

    No sé si eres tú el autor del texto (por tu respuesta intuyo que sí), en ese caso, una vez más, transmitirte mi enhorabuena por tu análisis positivo de unos resultados que, si bien no son adversos, tampoco son todo lo positivos que deseabais.

    Volviendo un poco más sobre lo mismo, leo que mezclas discursos personales en los que se ve que crees con una cierta retórica carente incluso de significado.
    Dices : …”ya que mientras en Madrid se aplican políticas liberales que dinamizan y se acepta y respeta a todos sea cual sea su condición y su opción política, en Andalucía las cosas son muy distintas, …”
    ¿A qué te refieres con politicas libreales “que dinamizan”? ¿Qué dinamizan?
    ¿Crees que siente un ciudadano homosexual madrileño que se ha casado, “cercano y abierto a todos, independientemente de su condición” la política del PP en Madrid? Te puedo presentar a muchísimos que no lo hacen, sino al contrario, ven en la política del PP un ataque frontal a su derecho civil recién conquistado. Y son personas, como tú o como yo, con derecho a emitir un voto en cada cita electoral.

    El ciudadano andaluz (vote a quien vote), como el madrileño (idem), elección tras elección hace lo que más sabio le parece. Y claro que podemos pensar que se equivocan (cualquiera de ellos), pero es que la democracia se asienta sobre el prinicipio de que la soberanía reside en la suma de todos y cada uno de nosotros, nos equivoquemos o no a la hora de confiar en un partido u otro. Llamar a unos súbditos es despreciar su capacidad de decisión de lo que es más correcto, y manifestar entre líneas que votan ciegamente a unas siglas. Eso es no escuchar a la gente, y precisamente esa es la actitud poco respetuosa que creo que un dirigente político del mañana no debe tener.

    Un saludo

  4. Álvaro Rico Dice:

    Gracias por tu crítica constructiva. La tengo en cuenta.

    Como has podido comprobar he modificado el texto y he retirado la palabra “súbditos” como calificativo de los votantes del partido socialista de Andalucía y he retirado mi comentario en el que como tu bien dices no quedaba bien expresado lo que pretendía decir.

    Respecto a que un matrimonio de homosexuales se sienta atacado por el PP y en particular por el PP de Madrid no creo que deba sentirse asi ya que el PP redactó una ley “Ley de unión de parejas civiles” que otorgaba los mismos derechos e incluso algunos más que la Ley de matrimonios homosexuales actual promulgada por el PSOE, la única diferencia era el uso electoral de este colectivo que ha hecho el PSOE y la denominación matrimonio porque matrimonio es la unión sacramental, porque el matrimonio (entre hombre y mujer) es un sacramento y sólo tiene validez como tal en el seno de la Iglesia, a efectos legales es simplemente un registro que otorga unos derechos y unos deberes a efecto civil en la sociedad.

    Por tanto el uso de esta denominación es buscar igualar algo que no es lo mismo ni igual y que no era necesario hacer sino para buscar enfrentamiento o sentirse discriminado si no se llama igual, pero yo no me siento discriminado porque no se me llame igual a algo que por lo que significa no lo soy.

    En fin es mi opinión y mi reflexión que puede ser compartida o no, no obstante mi respeto para los homosexuales y mis explicaciones y disculpas para aquellos que se hayan podido sentir ofendidos con esta forma de actuar.

    Un saludo.

  5. JRM Dice:

    Tu gesto te honra.

    Sobre lo de los matrimonios homosexuales… es un tema muy difícil.
    Para empezar, porque no es la pretensión de ningún matrimonio homosexual el igualarse al matrimonio católico, ni es el ánimo de la ley. El Estado no legisla sobre los ritos y realidades de las religiones (acabáramos), sino sobre su propio marco legal.

    El matrimonio por el rito católico (o cualquier otro acto que celebre la unión de la pareja, en el marco cualquier otra religión) no tiene validez legal ninguna hasta que no se firman unas determinadas actas, en presencia de testigos, y ese documento se hace llegar al registro civil. Es el modo en que se estructura nuestro estado. Así pues, la denominación igual ante la instancia que representa al Estado, que es el registro civil (el funcionario de turno, y no el sacerdote), sí que tiene sentido, si lo que se busca es la plena igualdad de derechos. Que en el registro civil figuren bajo la misma figura legal, de un modo indistinguible, los matrimonios heterosexuales y homosexuales, es lo que realmente equipara legalmente ambos tipos de matrimonio. Era lo que se perseguía con la designación de matrimonios, una equiparación completa en derechos y deberes.
    El temor de los matrimonios homosexuales de que se cambie la designación de “matrimonio” por otra (no sé cual sería la alternativa) no es una cuestión semántica, sino que si se cambia la designación, serán dos leyes distintas las que recojan a los matrimonios homosexuales y a los heterosexuales, y se podrá actuar diferenciando una unión de la otra en leyes como la de la adopción, el régimen general de la Seguridad Social, etc.

    Álvaro, es un placer debatir contigo. Un saludo.

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