
Me gustaría lo primero de todo desear un feliz año a todos, cargado de salud, de buenos momentos y de fortaleza para afrontar los duros momentos y situaciones que nos esperan y una gran dosis de optimismo e ilusión para pensar que todo se puede mejorar y que podemos contribuir a cambiar todo aquello que no es de nuestro agrado.
En estos días de Navidad así como en las situaciones más adversas y en los momentos de máxima felicidad todos salvo contadas excepciones encontramos o solemos encontrar refugio, aliento y comprensión en nuestras familias.
Por eso para que las sociedades sean prósperas económica y socialmente deben tener unas bases sólidas y unos fuertes principios que las sostengan.
La historia ha demostrado que sólo ese modelo de sociedad ha conseguido alcanzar ambiciosos objetivos y por contra la decadencia de las bases de dicha sociedad y en particular de la familia ha contribuido a destrozar las grandes civilizaciones a lo largo de la historia.




Enero 9, 2009 a las 11:41 pm |
¿Para cuando una derecha liberal, laica y republicana en España?